El boom de la cocina casera, gracias a los videos que circulan en las redes, ha llevado a que abuelos y abuelas se animen a probar nuevas y modernas recetas con elementos que antes no eran frecuentes. Con esta premisa, uno de los interrogantes que surgió: ¿Es tóxico envolver los alimentos en este papel para su cocción?

Ahora todos, no importa la edad, se animan a cocinar. Existen miles de recetas que han sido modificadas, con base en las antiguas recetas hechas por las abuelas, que circulan por internet. Muchas de ellas utilizan el papel de aluminio para realizar cocciones especiales. ¿Es bueno o no el aprovechamiento de este papel? Esta respuesta es compleja, porque han sido múltiples los estudios realizados al respecto. Por ejemplo:

Un informe de la Agencia para Sustancias Tóxicas y Registro de Enfermedades de EE.UU. dice: “Algunos estudios muestran que las personas expuestas a altos niveles de aluminio pueden desarrollar la enfermedad de Alzheimer, pero otros no lo han podido comprobar. No podemos asegurar que el aluminio cause la enfermedad de Alzheimer… algunas personas padecen enfermedades renales y almacenan cantidades importantes de aluminio en su cuerpo. Esa enfermedad puede hacer que se elimine menos cantidad del residuo, mediante la orina…a veces, desarrollaron enfermedades óseas o cerebrales y algunos los médicos sospechan que fueron causadas por el exceso de aluminio. Aunque los productos sinterizados que lo contienen consideran seguros en individuos sanos las dosis recomendadas, se han observado algunos efectos adversos después del uso a largo plazo”.

Esta fue una conclusión puesta en tela de juicio por algunos especialistas que aseguran que “el papel aluminio no es nocivo en dosis bajas de utilización, pero hay que aprender a limitar su uso”. El problema es que, en la actualidad, este papel está presente en gran parte de los utensilios de cocina, como en las ollas. Por eso es importante que la limpieza de los artículos de cocina sea realizada a conciencia, para evitar que haya filtraciones de cualquier tipo.

¿Cómo lo usamos de manera segura?

La Organización Mundial de la Salud dice que para alcanzar toxicidad debería haber una ingesta diaria a 40 gramos por kilo de peso corporal. Es decir que, en una persona de 60 kilos debería haber una ingesta de 2.400 gramos. Con esta explicación se respalda la teoría de que el riesgo es mínimo.